Stent ureteral (catéter doble J)
El stent ureteral es un tubito blando que mantiene el uréter abierto para que la orina fluya del riñón a la vejiga mientras sanas.
Modelo 3D: “Urinary System” — brianj.seely (Sketchfab) · CC BY 4.0
¿Qué es un stent ureteral?
Un stent ureteral es un tubito delgado y blando que se coloca dentro del uréter, el conducto que lleva la orina del riñón a la vejiga.
Se le llama doble J (o JJ) porque sus dos puntas tienen forma de la letra J: una punta se enrolla dentro del riñón y la otra dentro de la vejiga. Esas curvas lo mantienen en su lugar para que no se mueva.
El stent mantiene el uréter abierto y permite que la orina fluya bien, incluso si hay inflamación o un pedacito de piedra en el camino.
Es completamente normal sentir curiosidad o algo de nervios por tener algo "por dentro". Es un dispositivo muy común y temporal. Esta información es educativa; tu urólogo te dará las indicaciones para tu caso.
¿Por qué se coloca?
Tu urólogo puede colocar un stent doble J por varias razones. Las más comunes son:
- Después de tratar un cálculo (por ejemplo, tras una ureteroscopía con láser), para que el uréter, que quedó inflamado, no se cierre y la orina fluya bien.
- Para aliviar un bloqueo cuando una piedra u otra cosa tapa el uréter y causa dolor o riesgo para el riñón.
- Después de ciertas cirugías del uréter o del riñón, para ayudar a que sane sin estrecharse.
- A veces, antes de un procedimiento, para ensanchar poco a poco el uréter y facilitar el paso del instrumento.
El stent es una medida temporal que protege tu riñón y ayuda a que todo sane bien. Tu médico te explicará la razón exacta en tu caso.
Cómo se coloca
Colocar un stent es un procedimiento rápido y sin cortes en la piel. Muchas veces se hace junto con el tratamiento de la piedra.
Lo que suele pasar:
- Estás dormido o sedado, así que no sientes dolor.
- El médico usa un instrumento delgado con cámara que entra por la uretra y la vejiga para guiar el stent hasta el uréter.
- Las dos puntas en forma de J se enrollan solas: una en el riñón y otra en la vejiga.
Todo se hace por las vías naturales de la orina, así que no queda ninguna herida por fuera.
A veces el stent trae un hilito delgado que sale por la uretra; sirve para retirarlo más fácil después. Si el tuyo lo tiene, tu médico te dirá cómo cuidarlo para que no se salga antes de tiempo.
Cómo se siente y síntomas comunes
Es normal sentir el stent, sobre todo los primeros días. No es peligroso, solo incómodo, y suele mejorar con el tiempo.
Síntomas comunes y esperados:
- Ganas de orinar más seguido o de forma urgente.
- Molestia o presión en la vejiga, la parte baja del abdomen o el costado, a veces más al orinar.
- Algo de sangre en la orina, que puede aumentar con la actividad.
- Sensación de no vaciar la vejiga del todo.
Consejos que suelen ayudar:
- Toma bastante agua (a menos que tu médico indique otra cosa).
- Usa la medicina para molestias que te hayan recetado.
- Evita esfuerzos o ejercicio intenso mientras tengas el stent.
Si las molestias son fuertes, díselo a tu médico; a veces hay medicinas que ayudan a relajar la vejiga.
Cuánto tiempo se queda y cómo se retira
El tiempo que el stent se queda depende de tu caso. Muchas veces es de unos días a algunas semanas, aunque a veces es más. Tu urólogo te dará la fecha o el plazo exacto.
Es muy importante no dejar el stent más tiempo del indicado. Un stent olvidado puede causar infecciones, cálculos alrededor o bloqueos. Anota la fecha de retiro y no faltes a esa cita.
Cómo se retira:
- Si tiene un hilito, a veces se saca en el consultorio con un tironcito suave y rápido.
- Si no tiene hilo, el médico usa un instrumento delgado con cámara (cistoscopio) que entra por la uretra para retirarlo. Suele ser rápido y con molestia leve.
Retirarlo casi siempre es más sencillo que colocarlo. Después, las molestias del stent suelen desaparecer en poco tiempo.
Cuándo llamar a tu médico
Con un stent, algunas molestias son normales, pero otros síntomas necesitan atención. Llama a tu médico o busca ayuda si tienes:
- Fiebre o escalofríos (posible infección).
- Dolor fuerte que no mejora con la medicina.
- No poder orinar o orinar muy poco.
- Mucha sangre o coágulos grandes en la orina.
- Sensación de que el stent se salió o se movió.
Recuerda dos cosas clave: no dejes pasar la fecha de retiro y no ignores la fiebre, porque una infección con un stent puede ponerse seria rápido.
Ante cualquier duda, es mejor llamar a tu clínica y preguntar. Esta guía es educativa y no reemplaza las indicaciones de tu urólogo.
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Aviso importante: Esta información es educativa y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si tienes síntomas o dudas, consulta a tu médico.