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🌸 Salud de la mujer

Preeclampsia: la presión alta del embarazo y después del parto

La preeclampsia puede aparecer sin aviso en la segunda mitad del embarazo o en las semanas después del parto. Conoce las señales, quién tiene más riesgo y cuándo buscar ayuda de inmediato.

6 min de lecturaPara pacientesPara estudiantes
Revisado por el equipo médico de Olek HealthFuentes académicasActualizado octubre de 2026Cómo lo creamos →

Preeclampsia: la presión alta del embarazo y después del parto — Modelo 3D

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¿Qué es?

La preeclampsia es una condición seria del embarazo en la que la presión arterial sube y pueden afectarse otros órganos, como los riñones, el hígado y el cerebro. Suele aparecer después de las 20 semanas de embarazo, muchas veces en el tercer trimestre. También puede aparecer después del parto (preeclampsia posparto), por lo general entre las 48 horas y las 6 semanas después de dar a luz, aunque no hayas tenido la presión alta durante el embarazo.

Si no se atiende, puede causar complicaciones graves como convulsiones (eclampsia), derrame cerebral o el síndrome HELLP, que daña los glóbulos rojos, el hígado y la coagulación de la sangre.

Señales y síntomas

La preeclampsia puede desarrollarse sin que te des cuenta. Por eso es tan importante medir la presión en cada visita prenatal. Algunas señales son:

  • Hinchazón de la cara o las manos
  • Dolor de cabeza que no se quita
  • Ver lucecitas, manchas o cambios en la vista
  • Dolor en la parte de arriba del abdomen o en el hombro
  • Náuseas o vómitos en la segunda mitad del embarazo
  • Subir de peso de repente
  • Dificultad para respirar

Si notas cualquiera de estas señales, sobre todo en la segunda mitad del embarazo o después del parto, llama a tu ginecólogo-obstetra enseguida.

¿Quién tiene más riesgo?

No se sabe exactamente por qué algunas mujeres desarrollan preeclampsia. El riesgo es más alto si:

  • Tuviste preeclampsia en un embarazo anterior
  • Estás embarazada de gemelos o más
  • Tienes presión alta crónica, diabetes, enfermedad de los riñones o una condición autoinmune como el lupus

También aumenta el riesgo (riesgo moderado) si es tu primer embarazo, si han pasado más de 10 años desde tu último embarazo, si tu índice de masa corporal (IMC) es mayor de 30, si tu mamá o tu hermana tuvieron preeclampsia, si tienes 35 años o más, si tuviste complicaciones en embarazos anteriores o si saliste embarazada por fertilización in vitro. Las desigualdades en salud también aumentan el riesgo en mujeres negras y de bajos ingresos.

Como la diabetes, la presión alta y la obesidad son comunes en Puerto Rico, vale la pena hablar de tu riesgo con tu médico desde el principio del embarazo.

Diagnóstico y tratamiento

  • Diagnóstico: muchas veces la primera pista es una lectura de presión alta (por ejemplo, 140/90 o más) en alguien que tenía la presión normal. Tu equipo médico puede repetir la medida y hacer pruebas de orina (para buscar proteína) y de sangre (riñones, hígado y plaquetas). El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF) recomienda medir la presión durante todo el embarazo.
  • Tratamiento: depende de qué tan grave sea y de cuántas semanas tengas. Puede incluir vigilancia frecuente (incluso medir la presión en casa y contar las pataditas del bebé), medicamentos para la presión y para prevenir convulsiones, y en algunos casos adelantar el parto. Si el parto debe adelantarse, a veces se dan corticosteroides para ayudar a madurar los pulmones del bebé.
  • Prevención: a mujeres con riesgo alto, el médico puede recomendar aspirina en dosis baja a partir de las 12 semanas. No empieces a tomar aspirina por tu cuenta; habla primero con tu ginecólogo-obstetra.

Qué puedes hacer tú

  • No faltes a tus citas prenatales. Medir la presión es la mejor forma de detectarla a tiempo.
  • Si tienes presión alta o diabetes y quieres salir embarazada, visita a tu ginecólogo-obstetra antes del embarazo para revisar tus medicamentos.
  • Si tu médico te pide medir la presión en casa, anota los resultados y llévalos a cada cita.
  • Después del parto, sigue pendiente. La mayoría de las muertes por trastornos de presión alta del embarazo ocurren en las 6 semanas después del parto. Ve a tu chequeo posparto y dile a cualquier médico o sala de emergencias que diste a luz recientemente.
  • Cuida tu corazón a largo plazo. Haber tenido preeclampsia aumenta el riesgo futuro de presión alta, infarto, derrame cerebral y enfermedad de los riñones. Cuéntaselo a tu médico de cabecera.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico.

¿Cuándo buscar ayuda urgente?

Durante el embarazo o en las semanas después del parto, llama al 911 o ve a emergencias de inmediato si tienes:

  • Una convulsión o pérdida del conocimiento
  • Dificultad para respirar o dolor de pecho
  • Dolor de cabeza fuerte que no se quita, sobre todo con cambios en la vista
  • Visión borrosa, ver lucecitas o perder la vista
  • Dolor fuerte en la parte de arriba del abdomen
  • Una lectura de presión de 160/110 o más

No esperes a ver si se pasa. Di claramente: "Estoy embarazada" o "Di a luz hace poco".

Referencias (fuentes académicas)

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Aviso importante: Esta información es educativa y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si tienes síntomas o dudas, consulta a tu médico.