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🎗️ Cáncer y prevención

Terapia hormonal (ADT) para el cáncer de próstata: efectos, huesos, azúcar y corazón

La terapia hormonal baja la testosterona para frenar el cáncer de próstata. Aprende para qué se usa, qué efectos puede causar en los huesos, el azúcar, el peso y el corazón, y qué puedes hacer para cuidarte mientras la recibes.

7 min de lecturaPara pacientesPara estudiantes
Revisado por el equipo médico de Olek HealthFuentes académicasActualizado octubre de 2026Cómo lo creamos →
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Modelo 3D: “Male Reproductive System” — brianj.seely (Sketchfab) · CC BY 4.0

¿Qué es la terapia hormonal?

El cáncer de próstata usa las hormonas masculinas (andrógenos), como la testosterona, para crecer. La terapia hormonal, también llamada terapia de privación de andrógenos (ADT), baja esas hormonas o bloquea su efecto. Según el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), esto ayuda a frenar el crecimiento de las células del cáncer.

La Sociedad Americana del Cáncer (ACS) explica que la terapia hormonal muchas veces encoge el cáncer o lo frena por un tiempo, pero por sí sola no lo cura. Por eso casi siempre es parte de un plan más grande que diseña tu urólogo u oncólogo.

¿Cuándo se usa y cómo se da?

La ACS describe varios usos comunes:

  • Junto con radiación, cuando el cáncer está en la próstata o cerca, pero tiene más riesgo de volver
  • Antes de la radiación, para encoger el cáncer
  • Cuando el cáncer regresa o queda después de cirugía o radiación
  • Cuando el cáncer se ha regado fuera de la próstata

Hay varias formas de darla:

  • Inyecciones o implantes que bajan la testosterona (se ponen desde una vez al mes hasta cada 6 meses, según el medicamento)
  • Pastillas que bajan la testosterona o bloquean su efecto en las células del cáncer
  • Cirugía para remover los testículos (orquiectomía), que hoy se usa poco

Tu equipo médico escoge el tipo y el tiempo de tratamiento según tu caso.

Efectos secundarios comunes

Bajar la testosterona afecta todo el cuerpo. El NCI y la ACS mencionan:

  • Calentones (sofocos)
  • Menos deseo sexual y problemas de erección
  • Cansancio, cambios de ánimo o tristeza
  • Pérdida de músculo y fuerza, y aumento de peso
  • Crecimiento o dolor en el pecho (ginecomastia)
  • Anemia (sangre baja) y cambios en el colesterol

El NCI explica que el riesgo de efectos aumenta mientras más tiempo se recibe la terapia. Muchos efectos sexuales y del ánimo mejoran al terminar el tratamiento, pero la pérdida de hueso puede quedarse.

Huesos, azúcar y corazón: lo que tienes que vigilar

Huesos. La terapia hormonal puede causar pérdida de densidad del hueso (osteoporosis) y aumentar el riesgo de fracturas. Según el NCI, existen medicamentos que ayudan a proteger y fortalecer los huesos. Pregúntale a tu médico si necesitas una prueba de densidad ósea.

Azúcar (diabetes). El NCI señala que la terapia puede causar resistencia a la insulina. Un estudio grande de más de 73,000 hombres de Medicare (Keating y colegas, Journal of Clinical Oncology, 2006) encontró que los que recibieron inyecciones para bajar la testosterona tuvieron más riesgo de desarrollar diabetes (alrededor de 44% más). Si ya tienes diabetes o prediabetes, tu azúcar puede subir: es importante medirla y decirle a tu médico si cambia.

Corazón. Ese mismo estudio encontró un poco más de riesgo de enfermedad del corazón e infarto. La Asociación Americana del Corazón (AHA) publicó en 2021 una declaración científica que propone prevenir y detectar a tiempo los problemas del corazón, con cambios en el estilo de vida y, cuando haga falta, medicamentos, durante y después de la terapia hormonal, con un equipo de varios especialistas trabajando en conjunto. La ACS aclara que los estudios no siempre están de acuerdo en cuánto sube este riesgo.

Qué puedes hacer tú

  • Muévete. El NCI y la ACS dicen que el ejercicio puede ayudar con el cansancio, el aumento de peso, la pérdida de músculo y de hueso, y la resistencia a la insulina. Pregunta qué tipo de ejercicio es seguro para ti.
  • Vigila tu azúcar, presión y colesterol en tus citas. Si tienes diabetes, mide tu azúcar como te indicaron y lleva tus números a la cita.
  • Come saludable: más vegetales, frutas, granos integrales y menos azúcar y frituras.
  • No fumes.
  • Habla de tu ánimo. Si te sientes triste o sin ganas, dilo: la consejería y otros tratamientos ayudan.
  • Dile a tu médico todo lo que tomas, incluyendo suplementos y remedios naturales; según el NCI, algunos pueden interferir con la terapia.
  • No dejes ni cambies tus inyecciones o pastillas por tu cuenta. Si un efecto te molesta, habla con tu urólogo u oncólogo.

Esta información es educativa y no sustituye la consulta con tu médico.

¿Cuándo buscar ayuda urgente?

Llama al 911 o ve a emergencias si tienes:

  • Dolor o presión en el pecho, falta de aire, sudor frío o dolor que se corre al brazo o la quijada
  • Señales de derrame cerebral: cara caída, debilidad de un lado del cuerpo o dificultad para hablar
  • Dolor fuerte de espalda o huesos con debilidad o adormecimiento en las piernas, o pérdida de control de la orina o la evacuación
  • Caída con dolor fuerte o si no puedes pararte (posible fractura)
  • Azúcar muy alta con mucha sed, orinar mucho, vómitos o confusión

Llama pronto a tu médico si tienes calentones o cansancio que no te dejan funcionar, tristeza que no se va, o si tu azúcar o tu presión están más altas de lo normal.

Referencias (fuentes académicas)

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Aviso importante: Esta información es educativa y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si tienes síntomas o dudas, consulta a tu médico.