Prostatitis (inflamación de la próstata)
La prostatitis es la inflamación o infección de la próstata que puede causar dolor y molestias al orinar, y suele tener tratamiento eficaz.
Modelo 3D: “Male Reproductive System” — brianj.seely (Sketchfab) · CC BY 4.0
¿Qué es?
La prostatitis es la inflamación de la próstata, la glándula que se encuentra debajo de la vejiga en los hombres. A diferencia de la próstata agrandada, la prostatitis puede aparecer a cualquier edad, incluso en hombres jóvenes.
Existen varios tipos:
- Prostatitis bacteriana aguda: una infección repentina, con fiebre y malestar; requiere atención pronta.
- Prostatitis bacteriana crónica: infecciones que regresan una y otra vez.
- Prostatitis crónica o dolor pélvico crónico: el tipo más común; causa molestias por meses sin una infección clara.
Aunque puede ser incómoda y frustrante, la prostatitis casi siempre se puede controlar con el tratamiento adecuado.
Síntomas
Los síntomas varían según el tipo, pero pueden incluir:
- Dolor o ardor al orinar.
- Dolor en la parte baja del abdomen, la ingle, la espalda baja o entre el escroto y el ano (el área del perineo).
- Necesidad frecuente y urgente de orinar, sobre todo de noche.
- Chorro de orina débil o entrecortado.
- Molestia o dolor al eyacular.
- En la forma aguda: fiebre, escalofríos y sensación de estar enfermo, como con una gripe.
Si tiene fiebre alta y no puede orinar, busque atención de inmediato. Los síntomas que duran semanas también merecen una evaluación.
Causas y factores de riesgo
Las causas dependen del tipo de prostatitis:
- Las formas bacterianas ocurren cuando bacterias llegan a la próstata, a veces desde la orina o después de una infección urinaria.
- El dolor pélvico crónico no siempre tiene una causa clara. Puede relacionarse con tensión en los músculos del piso pélvico, estrés o inflamación.
Algunos factores que aumentan el riesgo:
- Infecciones urinarias previas.
- Uso de una sonda urinaria reciente.
- Lesiones en la zona pélvica o estar sentado por mucho tiempo.
- Deshidratación.
La prostatitis no es contagiosa y no se transmite a la pareja como una infección de transmisión sexual en la mayoría de los casos.
¿Cómo se diagnostica?
El urólogo hará algunas evaluaciones para entender qué está pasando:
- Conversación sobre sus síntomas y su historial de salud.
- Examen físico, que incluye un examen rectal digital para revisar la próstata.
- Análisis de orina para buscar signos de infección.
- A veces, análisis de sangre o cultivos para identificar la bacteria.
- En algunos casos, estudios de imagen como un ultrasonido.
Estas pruebas ayudan a distinguir entre los tipos de prostatitis, ya que el tratamiento es diferente para cada uno. Hable con confianza sobre sus molestias, aunque sean íntimas.
Tratamientos
El tratamiento depende del tipo:
- Antibióticos: son la base cuando hay infección bacteriana. Es importante completar todo el tratamiento, aunque se sienta mejor antes.
- Medicamentos para el dolor y la inflamación, y a veces relajantes de los músculos alrededor de la próstata.
- Terapia del piso pélvico: ejercicios y técnicas para relajar los músculos, muy útil en el dolor pélvico crónico.
- Baños de agua tibia y cambios en la rutina para aliviar las molestias.
El dolor pélvico crónico a veces requiere paciencia y un plan que combine varias estrategias. No se desanime: la mayoría de los hombres mejora con el tiempo y el seguimiento adecuado.
Cómo cuidarte en casa y cuándo buscar ayuda
Mientras sigue su tratamiento, estas medidas pueden ayudar:
- Tome suficiente agua para mantener la orina clara.
- Evite el alcohol, la cafeína y las comidas muy picantes, que pueden irritar.
- Use un cojín si pasa muchas horas sentado.
- Aplique calor tibio en la zona pélvica.
- Maneje el estrés con descanso y actividad ligera.
Busque atención médica pronto si tiene fiebre alta, escalofríos, sangre en la orina o si no puede orinar. Estos signos pueden indicar una infección seria que necesita tratamiento urgente. Ante cualquier duda, es mejor que un urólogo lo evalúe.
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