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🎯 Manejo de tu salud

Comer en el hospital también cura: la nutrición durante una hospitalización

Entre 2 y 5 de cada 10 pacientes hospitalizados están desnutridos, y muchos empeoran durante la estadía. Aprende qué hace el hospital para detectarlo y cómo tú, como familia, puedes ayudar en cada comida.

8 min de lecturaPara pacientesPara estudiantes
Revisado por el equipo médico de Olek HealthFuentes académicasActualizado octubre de 2026Cómo lo creamos →
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Modelo 3D: “Stomach” — vikrama1998 (Sketchfab) · CC BY 4.0

¿Por qué importa?

Dato: Entre 20% y 50% de los pacientes hospitalizados están desnutridos, según cómo se mida, y el estado nutricional suele empeorar durante la estadía. [1]

Cuando estamos enfermos, el cuerpo necesita más energía y proteína para sanar, justo cuando menos ganas hay de comer. Se suman el dolor, las náuseas, los medicamentos, las pruebas que piden ayuno y una bandeja que llega a la hora que no es.

La desnutrición en el hospital no siempre se ve: puede pasar en alguien con sobrepeso que lleva días comiendo poquito. Por eso hay que buscarla. [2]

Lo que causa la desnutrición en el hospital

Comer mal durante una hospitalización no es un detalle. Se asocia con: [1][2]

  • Más infecciones, porque el sistema de defensa se debilita
  • Heridas que tardan en sanar, incluyendo cirugías y úlceras de presión
  • Pérdida de músculo, que trae debilidad. En personas mayores, perder función física predice más caídas y pérdida de independencia [3]
  • Estadías más largas y costos más altos
  • Más riesgo de muerte

La buena noticia: tratarla funciona. En un estudio grande en 8 hospitales de Suiza, a los 30 días los pacientes en riesgo que recibieron un plan de nutrición individual tuvieron menos complicaciones (23% vs. 27%) y menos muertes (7% vs. 10%) que los que recibieron solo la comida regular del hospital. [6]

El cernimiento al llegar y el rol del nutricionista-dietista

En EE. UU., los hospitales deben hacer un cernimiento nutricional en las primeras 24 horas de la admisión. [4] Son preguntas cortas, que cualquier miembro del equipo puede hacer:

  • ¿Ha perdido peso sin proponérselo?
  • ¿Ha estado comiendo menos?
  • ¿Tiene problemas para masticar, tragar o comer solo?

Si sale en riesgo, se refiere al nutricionista-dietista (RDN, por sus siglas en inglés). Este profesional evalúa el historial de peso, lo que come, los laboratorios y hace un examen físico enfocado en nutrición para buscar pérdida de músculo y grasa. [4][5]

Luego prepara un plan a la medida: más calorías o proteína, cambios en la textura, suplementos orales y, si no se logra por boca, recomienda alimentación por sonda o por vena. [5] Lee más en Alimentación por sonda.

Lo que la familia puede hacer

Tú eres los ojos del equipo a la hora de la comida. En cada visita:

  • Trae los espejuelos, la dentadura postiza y los audífonos. Sin dentadura no se mastica; sin espejuelos no se ve la bandeja.
  • Ayuda con la bandeja: abre los envases, corta la carne, acomoda a la persona sentada.
  • Observa y anota cuánto comió: ¿la mitad?, ¿un cuarto?, ¿nada? Dile a la enfermera si dejó la bandeja casi llena más de una comida.
  • Avisa si hay dolor, náuseas, problemas para tragar o si la comida no le gusta. A veces se puede cambiar.
  • Pregunta por qué tiene esa dieta y si se puede liberar. Las dietas muy restrictivas (sin sal, texturas modificadas) hacen que muchos coman menos. [7] Lee Dietas del hospital: qué significa cada orden.
  • No traigas comida de la casa sin preguntar. Ese arroz con habichuelas o esa sopita de pollo hecha con amor puede chocar con la dieta indicada: mucha sal en insuficiencia cardíaca, mucho potasio en enfermedad renal, una textura peligrosa si hay problemas para tragar, o simplemente ayuno antes de un procedimiento. Pregunta primero; muchas veces sí se puede.

Si tienes diabetes en el hospital

  • Te harán una prueba de A1c al llegar si no tienes una de los últimos 3 meses. [8]
  • La meta de azúcar para la mayoría de los pacientes que no están en intensivo es 100–180 mg/dL, si se puede lograr sin bajones. [8]
  • Muchos hospitales usan un plan de carbohidratos controlados: cantidades parecidas de carbohidratos en cada comida para que la insulina cuadre. [8]
  • La prueba de azúcar, la bandeja y la insulina de la comida deben ir coordinadas. Si la bandeja llega tarde o no comiste, avísale a la enfermera antes de que te pongan la insulina de comida. [8]
  • Azúcar menor de 70 mg/dL es hipoglucemia y el equipo debe revisar el tratamiento. [8] Avisa de inmediato si sientes temblor, sudor, confusión o mucha hambre.
  • Si tienes diabetes tipo 1, la insulina basal no se suspende aunque no estés comiendo. [8]

No traigas jugos, dulces ni pan de la casa "por si acaso" sin hablarlo con el equipo.

Como médico de emergencias…

Veo con frecuencia a pacientes mayores que regresan a la sala de emergencias pocas semanas después de una hospitalización: más débiles, con una caída o una infección nueva. Muchas veces, cuando pregunto, la familia me dice: "En el hospital casi no comía". Esa pista vale oro. Si notas que tu ser querido no está comiendo, dilo temprano y pide que lo vea el nutricionista-dietista antes del alta.

Lo que puedes hacer hoy

  • Pregunta: "¿Le hicieron el cernimiento nutricional? ¿Salió en riesgo?"
  • Pide la visita del nutricionista-dietista si come menos de la mitad de la bandeja
  • Lleva espejuelos, dentadura y audífonos en la primera visita
  • Organiza turnos de familia para acompañar en el almuerzo y la cena
  • Antes del alta, pregunta qué dieta debe seguir en casa y si necesita suplementos

Habla con tu médico o nutricionista si…

  • Lleva más de 2 o 3 días comiendo muy poco
  • Ha perdido peso sin querer antes o durante la hospitalización
  • Tose o se ahoga al comer o beber
  • Tiene diabetes y el azúcar está muy alta o ha tenido bajones

Más sobre nutrición

Sigue leyendo en la serie Nutrición: de tu cocina al hospital:

Referencias (fuentes académicas)

Las fuentes están numeradas como aparecen en el texto [1], [2]…:

  1. Norman K, Pichard C, Lochs H, Pirlich M. Prognostic impact of disease-related malnutrition. Clin Nutr. 2008;27(1):5–15. Ver fuente
  2. Barker LA, Gout BS, Crowe TC. Hospital malnutrition: prevalence, identification and impact on patients and the healthcare system. Int J Environ Res Public Health. 2011;8(2):514–527. Ver fuente
  3. Bauer J, et al. Evidence-based recommendations for optimal dietary protein intake in older people: a position paper from the PROT-AGE Study Group. J Am Med Dir Assoc. 2013;14(8):542–559. Ver fuente
  4. Academy of Nutrition and Dietetics. What Is Malnutrition? eatright.org. 2021, revisado 2026. Ver fuente
  5. Academy of Nutrition and Dietetics. How an RDN Can Help with Malnutrition. eatright.org. 2022, revisado 2025. Ver fuente
  6. Schuetz P, et al. Individualised nutritional support in medical inpatients at nutritional risk: a randomised clinical trial (EFFORT). Lancet. 2019;393(10188):2312–2321. Ver fuente
  7. Thibault R, et al. ESPEN guideline on hospital nutrition. Clin Nutr. 2021;40(12):5684–5709. Ver fuente
  8. American Diabetes Association Professional Practice Committee. 16. Diabetes Care in the Hospital: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl 1):S339–S355. Ver fuente

---

Este material es educativo y no sustituye la evaluación de tu médico, nutricionista-dietista o equipo de salud.

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